viernes, 29 de julio de 2016

Uno para todos ... El Aloe y sus múltiples usos




Existen pocos ejemplos de especies tan avaladas por su empleo en tantas fuentes de la medicina tradicional, como el Aloe:

  • En la medicina tradicional china (1), se utiliza Lu Hui para aludir el uso de los productos de Aloe como purgante, 
  • En la medicina tradicional ayurveda se emplea el término sánscrito Ghrita Kumara para aludir el empleo de esta especie en el tratamiento de numerosas patologías, 
  • También la medicina tradicional egipcia detalla su empleo a través del Papiro de Ebers.
  • La medicina tradicional occidental (8) lo incorpora a través de los trabajos de Dioscórides, en la Antigua Grecia. 
  • Otras fuentes, como la medicina tradicional americana (8), también cuentan con esta especie entre sus remedios. 
A lo largo de la historia, las posibilidades de adaptación de esta especie procedente de África a otras geografías, así como sus numerosísimas aplicaciones terapéuticas, han posibilitado este posicionamiento ecuménico dentro del campo de la etnobotánica. Hoy en día se contempla en algunas de las principales farmacopeas del mundo (USP, United States Pharmacopeia; Ph.Eur, European Pharmacopoeia (4)) y su uso se extiende cada vez más. 

Dentro de la farmacia comunitaria, es un elemento clave para el tratamiento de numerosas dolencias que se referirán en este post. El éxito en el tratamiento de las mismas con productos de aloe, así como su facilidad de cultivo doméstico, origina numerosas consultas día a día en nuestras farmacias, tanto por parte de pacientes, como de profesionales sanitarios de otros ámbitos. Es por ello que finalmente me he decidido a publicar este post, que trata sobre todos estos temas desde un punto de vista amplio y profundo. 


ASPECTOS TERAPÉUTICOS


Los productos de Aloe son empleados en las industrias alimentaria, cosmética y farmacéutica. En el presente post voy a hablar únicamente de su uso en esta última. Así, es importante destacar dos productos del Aloe, que son poseedores de propiedades terapéuticas muy diferentes: 
  • El gel, que ocupa la gran parte del tejido parenquimático ubicado en el centro del mesófilo de la hoja, de aspecto traslúcido y gelatinoso. Además de otras funciones, se trata de un tejido modificado para almacenar reservas hídricas en época de sequía, conteniendo un 98% de agua, además de numerosos principios activos. 
  • El acíbar, látex o savia, que se encuentra en los tubos pericíclicos del tejido vascular que se encuentra limitando el mesófilo, justo debajo de la epidermis de la hoja. De color amarillo, sabor amargo y propiedades irritantes. 

Actualmente se han identificado cientos de compuestos existentes dentro de estos productos (3): algunos de función conocida, y responsables de las propiedades terapéuticas de ellos, y otros de función y aplicaciones desconocidas. En este post voy a hablar de los principales principios activos de cada uno de los productos de Aloe indicados anteriormente: 
  • El látex contiene heterósidos antraquinónicos, entre los que destacan los denominados aloínas A y B
  • En el gel destacan los mucílagos, aunque también muchos otros principios que se indicarán a continuación. 

Heterósidos antraquinónicos.


Se trata de derivados del antraceno en diferentes grados de oxidación. La presencia de los anillos cromáticos es responsable del color que suele caracterizar estas sustancias. Normalmente se presentan en forma de heterósidos con unión O-glicosídica a diferentes azúcares (glucosa, ramnosa), a través de los carbonos C8 y/o C3 y/o C6 del policiclo. 

Fig. Aloína


El mecanismo de acción como laxante se basa en la elevada reactividad del carbono C10 de la molécula cuando se encuentra en estado reducido, esto es en forma de grupo metilén. En este estado, la reactividad de este carbono es responsable de las siguientes acciones: 


  • acción irritante sobre las paredes del intestino. Esta acción irritante confiere importantes propiedades laxantes, ya que el epitelio del intestino grueso responde a la irritación directa incrementando tanto la secreción de mucus alcalino como los movimientos peristálticos (9); el resultado es una potente acción laxante. Sin embargo no se debe abusar de estas sustancias, tanto debido a su potencia laxante, como a que pueden producir dependencia; únicamente deben de emplearse puntualmente, cuando sea necesario, y no de modo continuo. Pueden ocasionar molestias gastrointestinales y dolor tipo cólico. También, cuando se abusa, pueden manchar la pared intestinal; mancha que, sin embargo, es inofensiva. 
  • bloqueo de la bomba ATPasa Na/K. El funcionamiento de esta bomba, situada en las membranas basolaterales del enterocito, es clave para la absorción intestinal de sodio (Na) y agua: al expulsar Na desde el enterocito al intersticio por acción de esta bomba ATPasa, se genera un potencial electroquimico que potencia entrada de Na desde la luz intestinal al enterocito a través de la membrana apical del mismo. Esta retirada de Na del lumen intestinal hacia el intersticio, genera un potencial osmótico que hace que el agua se mueva en el mismo sentido, siendo también retirada del intestino. El bloqueo de este motor de retirada de agua y sales del intestino por las antraquinonas, es responsable de un exceso de los mismos en el intestino, con el consiguiente efecto laxante.    
  • estimulación del canal Cl. El cloro (Cl) sigue al sodio en su tránsito a través de la mucosa, por motivos de equilibrio de carga (9). Al aumentarse la concentración de Na en el enterocito por el mecanismo de bloqueo de la bomba ATPasa Na/K indicado en el punto anterior, también lo hace la concentración de Cl en el mismo, especialmente si el canal de Cl, situado en la membrana basal del enterocido, está abierto (9). Este mecanismo refuerza el efecto laxante visto en el punto anterior, ya que al reducirse la concentración de Cl en es espacio intersticial, también lo hace el potencial osmótico responsable de la retirada de agua de la luz intestinal
Este carbono C10 puede bloquearse, bien mediante oxidación, bien mediante unión del mismo a moléculas de azúcares (heterósido) o a otras antraquinonas, formando dímeros (diantronas). Como quiera que se administran vía oral, debe hacerse en una de estas formas (oxidada, heterósido, diantrona), para que no irriten la pared de todo el tubo digestivo desde el esófago. Esto no impide su acción, ya que al llegar al intestino, se vuelven totalmente funcionales gracias a la acción de enzimas glucosidasas y reductasas existentes en el mismo, que las transforman a su estado reducido o activo. Es por esto que, cuando se administra la genina suelta, y no como heterósido o dímero, es conveniente que esté oxidada. Es de los pocos casos en que un producto natural fitoterápico interesa que esté oxidado. 

Se recomienda tomar estos productos durante la noche para que produzcan el efecto laxante a la mañana siguiente. 


Mucílagos y otros componentes del gel


Los mucílagos están compuestos por glucomananos (acemanano), pectinas y hemicelulosas, que desempeñan funciones hidratantes, emolientes y protectoras para la piel y mucosas, incluso para la mucosa gastrointestinal. Además reducen la absorción de grasas e hidratos de carbono en el tracto gastrointestinal y producen sensación de saciedad, ayudando a reducir la ingesta. Relacionadas con este grupo también hay glicoproteínas y glucosaminoglicanos (GAGs), con importantes propiedades funcionales. Dentro de ellos es de destacar el alprogen, de propiedades antialérgicas; en muchas ocasiones las posibilidades de interacción de este tipo de moléculas con determinados receptores leucocitarios, son las responsables de estas propiedades antialérgicas (recuérdese mi publicación (7) sobre glicoproteínas presentes en el parásito Acanthocheilonema viteae y sus propiedades antialérgicas al unirse a receptores del mastocito, evitando su activación).

Además existen otros principios en el gel, entre los que se destacan: 
  • Una fuente de ácido salicílico, al igual que ocurre en otras plantas de carácter analgésico y antiinflamatorio como Salix spp y Filipéndula ulmaria
  • Enzimas, algunas de las cuáles como determinadas carboxipeptidasas, son capaces de eliminar mediadores de la inflamación como es la bradikinina. Además se cree que este tipo de enzimas es capaz de regular tanto la formación de tromboxano, así como de determinadas prostaglandinas inflamatorias (2). 
  • Otro mediador de la inflamación, entre otras la alérgica, es la histamina. El lactato magnésico presente en el gel es un inhibidor de enzima histidina descarboxilasa, cuya actividad es necesaria en la ruta de biosíntesis de la histamina a partir del aminoácido histidina (3). 
  • La presencia de una gran variedad de aminoácidos confiere al gel interesantes propiedades nutritivas que son coadyuvantes en los procesos de regeneración de la piel.
  • La presencia de numerosas vitaminas y especies capturadoras de radicales libres confiere al gel potentes propiedades antioxidantes. 
  • La presencia de saponinas proporciona al gel interesantes propiedades antisépticas frente a bacterias, virus y hongos (3). Además algunas saponinas son capaces de inhibir la lipasa pancreática y, de este modo, reducir la absorción de grasas en el intestino, cuando se administra oralmente. 
  • Fitosteroles (lophenol, cicloartanol, lupeol, sitosterol) que no se absorben en el tracto gastrointestinal pero que impiden también la absorción del colesterol de la dieta (8). 
  • Cromonas poseedoras de propiedades antiinflamatorias (3). 


Es por todo ello que los derivados del gel de Aloe se emplean en (8):


(a) Administración tópica:

(a.1) Coadyuvante en la curación de heridas, incluidas las quirúrgicas.
(a.2) Tratamiento de quemaduras leves. Tanto las producidas por el sol como por agentes químicos, calor y por radioterapia.
(a.3) Calmante en reacciones alérgicas, incluidas reacciones a picaduras de insectos.
(a.4) Hidratación de la piel seca
(a.5) Coadyuvante en el tratamiento de "lesiones secas" de origen autoinmune: dermatitis de contacto, dermatitis atópica, psoriasis.
(a.6) Calmante para rozaduras, escoceduras.
(a.7) Coadyuvante en procesos de regeneración de la piel, como los que ocurren tras sufrir una abrasión cutánea por rozamiento. 

(b) Administración oral:

(b1) Acción hipolipemiante e hipoglucemiante, indicada como coadyuvante en el control de los niveles plasmáticos de glucosa, colesterol y triglicéridos en pacientes con diabetes mellitus II (mecanismo pendiente de desvelar).

(b.2) Acción antiinflamatoria y protectora gastrointestinal, indicada en pacientes con úlceras o con colitis ulcerativa.

Un corolario interesante de todo esto son las aplicaciones del gel de Aloe en odontología, para el tratamiento de: úlceras bucales, liquen plano, fibrosis submucosa oral, estomatitis aftosa, periodonditis, osteitis alveolar, etc (ver 11,12). 

Nota. Se habla de muchas otras propiedades terapéuticas del Aloe que no he incluido en este post, por no estar suficientemente justificadas. Sin embargo esto suele suceder en productos naturales como el Aloe, debido a que la imposibilidad de patentarlos no justifica la realización de los costosos ensayos clínicos que son necesarios para demostrar sus propiedades terapéuticas. De todo este tema hablo en mi pasado post (10):






ASPECTOS BOTÁNICOS

Fig. En el laboratorio, con un ejemplar de Aloe spp.
Cuando nos referimos a la planta Aloe, generalmente nos estamos refiriendo a Aloe Barbadensis o a Aloe arborescens, que son las dos principales especies que se comercializan. Sin embargo hay que decir que existen casi 600 especies dentro del género Aloe spp.

Se trata de especies originarias de África y adaptadas a climas secos y áridos a través del desarrollo de "hojas suculentas" especializadas en el almacenamiento de agua y nutrientes para épocas de sequía, gracias a la hipertrofia del parénquima-mesófilílicoAsí, el contenido en agua de este parénquima, vulgarmente conocido como gel de Aloe, es del 98% (3). Se constata que la suculencia de las hojas, está directamente relacionada con las aplicaciones terapéuticas de los productos de Aloe (5). 

Éste género herbáceo de hoja perenne y con flores pertenece a la subfamilia Asphodeloideae. Sin embargo, desde un punto de vista filogenético, no está clara la familia a la que pertenece esta subfamilia: así, existen publicaciones que la adscriben tanto a la familia de las Liliaceae (6,8,12), como la de las Xanthorrhoeaceae (5) e, incluso, a otras.  Personalmente, me decanto más por la hipótesis de pertenencia a las Xanthorrhoeaceae.

La luz abundante es buena para el desarrollo de la planta, no así la incidencia directa de los rayos solares. También hay que tener en cuenta que se trata de una planta adaptada a climas áridos, por lo que no debe anegarse de agua continuamente, sino añadir pequeñas cantidades sólo cuando la tierra esté seca. De este modo, la planta puede explotarse fácilmente en el domicilio, si bien durante el almacenamiento de sus productos, pueden ocurrir procesos degradativos que hagan perder sus propiedades terapéuticas al gel: oxidación, de pardeamiento enzimático, proliferación bacteriana, etc. Es por ello que debe utilizarse el gel con carácter inmediato, fresco, y ser conservando en nevera durante el corto interin hasta nuevas aplicaciones. Previamente a la utilización del gel es necesario separar la hoja de la planta, realizar un corte longitudinal en la misma, extraer el gel con una cuchara o similar y depositarlo en un recipiente inerte en el frigorífico; no conviene que quede almacenado en la vaina de la hoja, ya que esto le resta estabilidad. Es por esto que el uso del gel en farmaindustria, en industria alimentaria o en industria cosmética, requiere un tratamiento específico para que no pierda sus propiedades beneficiosas durante periodos de almacenamiento y procesamiento largos (puede verse en (6)).


En cuanto al otro producto de Aloe, el acíbar, los problemas degradativos no son tan relevantes, ya que para el uso seguro como laxante de sus antraquinonas, éstas deben de estar oxidadas. El mecanismo de su acción terapéutica se basa en su reducción en la luz intestinal, como se ha explicado más arriba. Es de los pocos productos naturales fitoterápicos a los que la oxidación no perjudica.




BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

(1) Yifan Yang. Chinese Herbal Medicines. 2ª Edición, 2010, China. Churchill Livingstone: 65-66.

(2) Dennis V.C. Awang. Tyler’s Herbs of Choice The Therapeutic Use of Phytomedicinals, 3ª Edición, 2009, USA. CRC Press (Taylor & Francis Group): 35, 181.

(3) Amit Pandey and Shweta Singh. Aloe Vera: A Systematic Review of its Industrial and Ethno-Medicinal Efficacy. International Journal of Pharmaceutical Research & Allied Sciences, 2016, 5(1): 21-33.

(4) European Directorate for the Quality of Medicines & HealthCare. European Pharmacopoeia 7.0, 7th Edition, 2010, Strasbourg (France). EDQM: monographs 01/2008:0257 and 01/2008:0258.

(5) Grace OM, Buerki S, Symonds M RE, Forest F, van Wyk AE, Smith GF et Al. Evolutionary history and leaf succulence as explanations for medicinal use in aloes and the global popularity of Aloe vera. BMC Evolutionary Biology, 2015; 15:29

(6) Hashemi SA, Madani SA, Abediankenari S. The Review on Properties of Aloe Vera in Healing of Cutaneous Wounds. BioMed Research International, 2015; 2015:1-6.

(7) Iñigo Pallardo Fernández. Enfermedades Autoinmunes, tratamiento con Trichuris suis y otros helmintos. Ars Pharm. 2015; 56(2): 65-75.

(8) Herbal Medicine. Biomolecular and clinical aspects, second edition, 2011, Boca Ratón (Florida). CRC Press, (Taylor & Francis Group,): 37,

(9) Hall JE, Guyton AC. Textbook of Medical Physiology, 12 Ed, 2011, Philadelphia (USA). Saunders (Elsevier): 794 - 798

(10) Iñigo Pallardo-Fernández. Indicaciones sobre fitoterapia. Club Sanitario, 2014

(11) Neena IE, Ganesh E, Poornima P, Korishettar R. An ancient herb aloevera in dentistry: A review. J Oral Res Rev 2015; 7:25-30.

(12) Mangaiyarkarasi SP, Manigandan T, Elumalai M, Cholan PK, Kaur RP. Benefits of Aloe vera in dentistry. J Pharm Bioall Sci 2015;7:S255-9.