sábado, 6 de febrero de 2016

De la adversidad a la victoria. Entrevista



Jane Doe (J.D.) es una paciente que, tras 10 años consumiendo drogas ilegales como la heroína, seguidos de otros 10 años de pequeñas y costosas victorias diarias en el tratamiento de mantenimiento con metadona (1), ha conseguido recientemente La Gran Victoria: es la primera vez desde hace 20 años que no se ve en la necesidad de consumir una sustancia adictiva. No voy a comentar ningún dato personal sobre ella por motivos de confidencialidad (2); el nombre lo he sacado del apelativo que se emplea en el mundo anglosajón para referirse a alguien sin desvelar el nombre … y J.D. está ahora enfrente de mí; cuando le comenté la posibilidad de hacer esta entrevista le pareció buena idea y enseguida se prestó a ello. 

Ha sido una entrevista tremendamente interesante y motivante. A continuación transcribo mis preguntas y las respuestas de J.D. Espero que sea del interés de todos. Al final del post incluyo algunos básicos bibliográficos sobre: aspectos clínicos del tratamiento de mantenimiento con metadona, sobre otros tratamientos alternativos (buprenorfina), y sobre el craving de heroína en pacientes en tratamiento con metadona

Un primer objetivo con este post es dar a conocer entre el público general lo que hacemos en el tratamiento de la adicción a opiáceos, tanto desde las farmacias que nos dedicamos a ello, como desde los centros de ayuda al drogodependiente (CAD/CAID), para mostrar cómo una enfermedad crónica tan grave como esta, se cura con la ayuda adecuada y, sobre todo, con el esfuerzo y voluntad del paciente. También es mi objetivo mostrar a otros pacientes similares que existe un camino hacia la curación que, si bien hay que caminarlo durante mucho tiempo con paso firme, lleva a la meta.


IÑIGO PALLARDO (I.P.).- En primer lugar, te quería dar la enhorabuena por este triunfo. ¿Qué tal estas? ¿Cómo te encuentras?. 

J.D.- Muchas gracias. Pues me encuentro fenomenal, viviendo y dirigiendo mi vida con total libertad, sin la atadura que supone estar dependiendo de una sustancia. Soy otra persona.


I.P..- He preparado algunas preguntas enfocadas, sobre todo, al tratamiento de mantenimiento con metadona y a la salida del mismo. Aunque antes me gustaría comentar brevemente cómo tomaste la decisión tan acertada de empezar el tratamiento. ¿Fue fácil?.


J.D.- No fue nada fácil. Inicialmente no tenía ninguna confianza en la metadona; pensaba ... ¿qué más da estar enganchada a una u otra cosa, si al final voy a estar dependiendo de algo?. ¿Qué diferencia hay entre una droga y la otra?. Además inicialmente, hace ya más de 10 años, la metadona nos la proporcionaban en la calle desde un microbús (conocido como Metabús), en torno al cuál había organizado un tinglado muy similar al de la heroína. Los mismos personajes trapicheando de nuevos modos: compraventa de metadona y heroína, organización de kurdas, etc. Era lógico, el microbús estaba en la calle y era el sitio ideal para eso, porque a su alrededor agrupaba oferta y demanda cosas relacionadas con el mundo de la heroína.  

Sin embargo, verme en los asuntos en los que me ví involucrada, y a los que me llevó la necesidad y búsqueda de heroína, fue lo que me hizo tomar la decisión de ponerme en tratamiento, a pesar de la desconfianza inicial que tenía hacia la metadona. Verme así, haciendo esas cosas para y por la droga, cosas contrarias a todo lo que me había transmitido mi familia y a lo que todo ser humano necesita ... eso me llevó a comenzar el camino, pero fuera del microbús: efectivamente, gracias a una de las personas encargadas en el mismo, se me presentó la posibilidad de continuar el tratamiento en un centro diferente, fijo, controlado, con extraordinarios profesionales que me ayudaron muchísimo, con otros toxicómanos que se querían curar ... un centro que estaba en las proximidades del Hospital 12 de Octubre. En este centro, además de facilitarme la metadona de un modo mucho más conveniente que en la situación anterior, se me proporcionaba asistencia psicológica, formación y terapias de grupo; todo ello con una calidad de relación humana, atención y profesionalidad que fueron fundamentales en  mi curación. 


I.P..- 10 años de tratamiento es mucho tiempo. Supongo que en el trascurso del mismo habrás tenido muchas dudas y altibajos. ¿Tenías esperanza de conseguirlo? ¿Te pareció siempre una posibilidad real?. Supongo que la esperanza es muy importante para poder mantenerte 10 años en tratamiento. ¿En algún momento pensaste tirar la toalla? ¿Qué ha sido lo más duro?

J.D.- Estuve dos años simultaneando el tratamiento con metadona y la heroína, que solía ponerme una vez cada tres meses, más o menos. 

I.P.- ¿No tenías suficiente con la metadona? ¿No era capaz de controlar tu deseo hacia la heroína?. 

J.D.- No es eso; la metadona hacía su trabajo y era suficiente. Sin embargo era el entorno en el que estaba enganchada y las ganas de diversión lo que me llevaba a Las Barranquillas esporádicamente; pero ya no era una consumidora habitual de heroína

IP.- La llamada era más psicológica y de estilo de vida que física.

JD.- Eso es. Todo el día sin hacer nada, acostumbrada a ese modo de vida ... es lo que me hacía volver a la heroína de vez en cuando, a pesar del tratamiento con metadona

J.D.- Sin embargo sólo estuve así dos años, en los que cada vez espaciaba más mis visitas a Las Barranquillas. Es a partir de ese momento que supe que lo conseguiría. En esos 8 años siguientes de tratamiento con metadona en los que no me ponía heroína simultáneamentejamás perdí la esperanza; no digo que no fuera duro, que no fuera largo, que no requiriera esfuerzo, pero sabía que lo conseguiría.  

Como ves, no sólo hay que abandonar la droga, sino también todo lo que hay en torno a ella. Es muy difícil para una persona separarse de su entorno y modo de vida. 


I.P.- Desde que te conocí por el tratamiento me has parecido una persona centrada, con un trabajo, familia, etc. Supongo que todos estos aspectos han sido importantes para vencer tu adicción, además de la metadona y de las ayudas terapéuticas. En relación con esto, ¿Cuáles han sido para ti los aspectos clave para haber superado tu adicción?

J.D.- No siempre he estado así, tan centrada. Ya te he contado las cosas que he hecho cuando vivía en la droga; precisamente fue tomar consciencia de esas cosas, lo que me impulsó a dar el paso inicial de ponerme en tratamiento. 

Las cosas importantes para superar mi adicción ... el abandono y desapego del entorno de la droga ha sido muy importante para dejar la heroína, y ese abandono del entorno fue posible gracias a ocuparme de otras cosas: un trabajo, mi familia, las actividades del tratamiento de deshabituación, etc. También te he dicho que la metadona es suficiente para frenar la tendencia física hacia la heroína (no la psicológica). Sin embargo, si tuviera que nombrar un factor clave para dejar la droga, ese es el tratamiento psicológico/psiquiátrico: aprender a enfrentarte a tus problemas sin necesidad de recurrir a la droga. 


I.P.Por resumir las cosas que has dicho, en relación con la retirada de la droga: 
  • hay que encontrar la motivación (familia, trabajo) para dejar la droga y comenzar el tratamiento, 
  • hay que contar con la ayuda profesional para aprender a enfrentarse al mundo y sus problemas sin la droga (ayuda psicológica), 
  • hace falta una terapia de mantenimiento efectiva (metadona) que permita al paciente alejarse de la droga ilegal,
  • y hay que desengancharse también del entorno de la droga. 

I.P.- En relación contigo y con los casos que conoces, ¿El mantenimiento con metadona es para tí un método efectivo para vencer esta enfermedad? ¿Conoces o has utilizado algún otro?

J.D..- La metadona funciona; es totalmente eficaz como tratamiento, aunque también son necesarias las demás cosas que te he dicho. 

No he utilizado ningún otro método para dejar la heroína. Es cierto que antes de comenzar con la metadona, hice un par de intentonas de dejar la droga por mis propios medios: no lo conseguí. Con la metadona, y todo lo demás que la ha acompañado, he hecho un sólo intento, pero definitivo. 


I.P..- Sin entrar en aspectos técnicos ni rollos científicos, para mí la metadona es una sustancia que produce un efecto asimilable a la heroína o, por lo menos, que satisface en cierto modo la necesidad de tomarla y elimina el sufrimiento de no consumirla, pero cuya dosis se puede ir reduciendo con un nivel tolerable de síndrome de abstinencia. ¿Es así? 

J.D.- Correcto. 


I.P.- Vamos a hablar ahora de la abstinencia. Sé que, a pesar de que no tenías conocimiento de si te estábamos reduciendo la dosis o no, has padecido algunos efectos secundarios de esta reducción de los que hemos hablado en la farmacia en algunas ocasiones: sudoración, cierto malestar, etc. ¿Sospechaste que eran motivados por una reducción de dosis, o son susceptibles de ser síntomas de otras dolencias?

J.D.- No lo sospeché. Mucha gente no lo cree, pero no me dí cuenta, lo achaqué a otra cosa, ya lo sabes. 


I.P.- La última semana te estuvimos dando agua en lugar de la solución de metadona. Supongo que en ese momento sí te diste cuenta, al no estar presente el sabor amargo de la metadona. ¿Es así? ¿Qué pensaste entonces?

J.D.- No me dí cuenta, de verdad, ni en la toma de la última semana. Intuía menos volumen, pero pensaba que estaría más concentrada, no sé, no estaba segura, el bote es opaco ... 

Me emocioné mucho; me dieron un diploma en el CAID, me felicitaron ... y yo no me lo creía, a pesar de que nunca perdí la esperanza en el camino. 


I.P.- A pesar de esta victoria, sabes que siempre hay que estar alerta … ¿Sigues acudiendo al CAID o a algún centro que te dé soporte en esta fase? ¿De qué se trata?

J.D.- Me llamaron la semana pasada para hacerme seguimiento, y precisamente voy a acudir esta semana. Simplemente para ver que tal y hablar con ellos, pero ahora mismo no estoy siguiendo ningún tratamiento específico. 

I.P.- ¿Temes una recaída? ¿Es para ti un riesgo real, o ya no es más que una sombra del pasado?

J.D.- No es ni siquiera una sombra. Simplemente no, no hay peligro. 

I.P.- ¿Qué le dirías a las personas que padecen la misma enfermedad que acabas de superar?.

J.D.- Que si uno hace lo que tiene que hacer, está motivado, se esfuerza, y cuenta con el apoyo profesional adecuado, lo consigue. No es fácil, pero se llega. Y es maravilloso llegar. 

I.P.- Ha sido un placer haber tenido la oportunidad de ayudarte en tu lucha; estos triunfos son los que hacen que merezca la pena esta profesión. Te deseo lo mejor y te digo que aquí estaremos para ayudarte en lo que necesites. Para terminar, y como seguro que me he dejado alguna cosa importante en el tintero por preguntar, me gustaría que terminaras diciendo lo que quieras.

J.D.- He tenido mucha suerte con todos los profesionales que me habéis atendido en todos los ámbitos: desde el centro del 12 de Octubre hasta ahora. Siempre me habéis respondido. Quería daros las gracias a todos. 


BIBLIOGRAFÍA


(1) Colom Farran J, Duro Herrero P, Almendros Plana M, Armelles Sebastià, M, Batlle Batlle F, Bolao Baró F, Bruguera Cortadae et Al. Tratamiento de mantenimiento con metadona. Manual de práctica clínica. 2009, Barcelona.  Generalitat de Catalunya, Departamento de Salud.

(2) Se ha obtenido el consentimiento informado del paciente para la publicación y se han enmascarado sus datos personales adecuadamente por motivos de confidencialidad, siguiendo los preceptos establecidos en: Williams, JR. Manual de Ética Médica. 3ª edición. UK: Asociación Médica Mundial; 2015.

(3) Walter M, Wiesbeck GA, Bloch N, Aeschbach S, Olbrich  HM, Seifritz E, Dürsteler-MacFarland KM. Psychobiological responses to drug cues before and after methadone intake in heroin-dependent patients: A pilot study. European Neuropsychopharmacology, 2008; 18:390—393.


(4) Baño Rodrigo MD, López García ML, Guillén Llera JL. De metadona a buprenorfina. La inducción del tratamiento. Trastornos Adictivos, 2003; 5(4):295-302.